Pobreza en la montaña baja
Santiago Marcelo
Era miércoles por la mañana, a las 8:10 A.M. para ser exactos, cuando arribamos al Centro de Salud de la comunidad de las trancas municipio de Zitlala Guerrero, mi esposa se presentaba por primera vez a laborar como enfermera del programa oportunidades en esa localidad. Este municipio está situado en la montaña baja, a quince minutos de Chilapa, y de ahí para las Trancas son otros quince minutos por un camino de terrecería.
Desde el momento que arribamos a la localidad, observe que son comunidades nahuas con una cultura y tradiciones que han heredado desde sus antepasados y que aún conservan en la actualidad, son comunidades muy pobres y alejadas de los avances tecnológicos que ocurren en un mundo exterior para ellos, si bien el gobierno tanto del estado como federal han implementado programas de desarrollo social para ayudarlos y de los cuales se jactan de invertir mucho dinero
a proyectos productivos para esas regiones, poco es lo que se ha logrado, y para darse cuenta solo basta darse una vuelta por esas comunidades para constatarlo.
Como en todas las sociedades, hay personas que luchan y tratan de mejorar la situación de sus comunidades y municipios y se esfuerzan para lograrlo, algunos, haciendo un gran esfuerzo han logrado estudiar hasta terminar una carrera, de la cual se han valido para involucrarse en el gobierno y hacer que sean escuchadas sus peticiones, pero infortunadamente la discriminación que aún prevalecen en las grandes ciudades del Estado les hace el camino aun mas difícil para poder lograrlo.
Si bien, se han logrado abrir algunas escuelas, porque no todas la comunidades tienen una, y hay niños que tienen que viajar a la comunidad mas cercana para asistir a clases, es ahí, donde empieza realmente el problema tanto para el alumno como para los maestros, y es donde comienza a darse un estancamiento en el desarrollo tanto social como económico de esa zona, para comprender mejor les cuento la historia que viví en una de las tantas veces que acompañe a mi esposa, sobre todo cuando era semana nacional de vacunación que por cierto se da tres veces al año a finales de febrero y principios de marzo, junio y octubre.
Ese día lunes 27 de febrero del 2006, en la primera semana nacional de vacunación de ese año llegamos a la comunidad de Coapexco a veinte minutos de Las trancas nos acompañaba el Dr. Lucio Organista, la Enfra. Lupita Cojito (es originaria de Zitlala y habla náhuatl y por medio de ella nos hacíamos entender con la gente de ese lugar), mi esposa la Enfra. Concepción Hinojosa, y yo. Llegamos como a las 9:00 A.M. a vacunar a los mas de ciento cincuenta niños que tenia la Escuela, mientras ellos realizaban sus actividades a mi me dieron una caja que contenía como 200 frascos de albendazol que sirve para desparasitar y me mandaron a todos los salones a darles un frasquito a cada niño, me pidieron que les explicara a los niños por que lo tenían que tomar, para que servia, que les enseñara como abrirlo y me cerciorara de que en realidad lo bebieran, por que había unos mañosos que lo tiraban sin que se diera cuenta la enfermera.
Pues bueno empecé por el sexto año a realizar mi labor encomendada sin ningún problema y así llegue al grupo del primer grado donde me encontré con una gran sorpresa. Cuando entre, salude a la maestra, ella era de Chilpancingo, le dije a lo que iba, les explique también a los niños y que creen, se quedaron quietos, en silencio, con cara de ¿que dijo? Era como si a mi, me hubieran hablado en ingles
pues no comprendieron nada, pero ¿porqué? a bueno, era simple, lo que pasaba es que ellos no sabían castellano, si así como se oye, no hablaban español pues, fue cuando la maestra me explico que los niños cuando llegan al primer año solo hablan su lengua materna, el náhuatl, y ella tiene que enseñar a los niños a pronunciar desde la primera palabra hasta lo mas indispensable para que puedan entender un poco, pero muy poco, el castellano, afortunadamente la maestra tenia varios años laborando en esa comunidad y ya sabia hablar un poco el náhuatl y era mas fácil hacer que los niños comprendieran el castellano, imagínense un maestro que llega por primera vez a una comunidad como esa y le asignen el grupo del primer año, se las tendrá que arreglar de alguna manera para hacerse entender con los niños pero y ellos, que pensaran cuando abren por primera vez un libro y solo ven dibujos y líneas de garabatos y no tiene la menor idea de lo es o que dicen, ya que desde que ellos nacen solo han hablado el náhuatl, increíble ¿verdad? es muy interesante ver como están arraigadas nuestras costumbres y nuestra cultura Zapoteca aun en pleno siglo XXI. Ya después la maestra me explico que la mayoría de libros de texto que utilizan en esa zona están escritos en náhuatl, precisamente para que esta lengua no se pierda, y en verdad que eso esta muy bien.
Bueno, en esas comunidades los primeros años de los niños trascurren al lado de la madre, jamás con el padre, allá las mujeres no solo hacen labores de la casa, sino que tiene que trabajar en el campo para poder subsistir, ya que muchas no tiene marido por que este se va de bracero a EEUU y algunas veces jamás los vuelven a ver, y las que si tienen al marido con ellas, trabajan a la par con ellos, solo cuando están embarazadas y hasta eso, en los últimos días no lo hacen, por que después de tener al bebe, lo envuelven en su rebozo y se lo amarran a la espalda y ahí lo cargan a veces todo el día, y que pasa con el niño, se empieza a desarrollar en un ambiente de trabajo en el campo, al lado de su mama que se encarga de enseñarle el nahuatl y las tradiciones de su cultura, trabajando bajo los rayos del sol en la siembra de maíz, de frijol o recolectando leña para cocinar, acarreando agua de los pozos y por si esto fuera poco, una de sus actividades principales es tejer palma con los dedos y nunca lo dejan de hacer, si van caminando, si están en su casa descansando, si tiene cita en el Centro de Salud, bueno, hasta cuando están en consulta con el doctor, o si bajan a Zitlala en las camionetas pasajeras, van tejiendo con los dedos. Elaboran tiras de palma cruda que después venden por montones en el tianguis que se pone los domingos en el mercado de Chilapa, cada tira mide un metros o dos metros, nunca pregunte realmente cuanto median, pero si se veían algo largas, el detalle que esas tiras se las pagaban como a cincuenta centavos en ese año, y se hacían como veinte a la semana cada miembro de la familia, niños desde los dos años ya se iniciaban en el tejido de palma, pero, cuanto les darían por esos montones de tiras de palma, cincuenta, cien, o si les fue mejor, ciento cincuenta pesos, por toda la semana, y a veces ese era el único ingreso que tenían para medio comer. Pero, para que pueden servir esas tiras de palma, nada mas por citar un ejemplo claro, esas cintas son utilizadas para elaborar los famosos sombreros de palma de Tlapehuala, Gro. Muy conocidos aquí en Guerrero y en todo México y pueden alcanzar un precio final en el mercado de hasta tres mil pesos, y a las tejedoras de Zitlala cuanto les toca de eso, si acaso cinco o diez pesos, es justo eso, de ese tamaño esta la situación no nada mas de la comunidad de Las Trancas en Zitlala, si no en muchas otras comunidades de Guerrero.
En la actualidad se sigue viviendo en extrema pobreza y en un rezago socio-cultural, aunque afortunadamente, la poca gente nativa de esos lugares, que han logrado salir
de esa situación ya sea estudiando o trabajando mucho y que han logrado,como decía lineas arriba, introducirse o ser parte del gobierno, han luchado y logrado reformas en la educación donde por ejemplo, la Secretaria de Educación ya manda libros escritos en náhuatl y asigna maestros de la región para que en vez de implantarles un idioma diferente que les va a complicar la vida, mejor que los eduque en su propia lengua, por que con eso lograran que aprenden mas rápido y comprenden mejor, así los niños podrán conectarse poco a poco con los avances tecnológicos y la globalización en la que nos encontramos, ya ellos mismos irán descubriendo la importancia de educarse y a la vez conservar sus costumbres, sus raíces y sobre todo su lengua, y así lograr salir poco a poco de esa pobreza que se refleja en todos los panoramas por donde se mire.
http://pobrezaenzitlalagro.blogspot.mx/
http://pobrezaenzitlalagro.blogspot.mx/

No hay comentarios.:
Publicar un comentario